Estos días de mudanza me he dado definitiva cuenta de que tengo demasiados trastos. Era fácil de ver asomándose a mi cuarto, pero el tenerlos que mover ha sido la prueba de fuego. En el momento en que puedes llenar cuatro cajas de libros para mandar a casa de tus padres porque tienes la casi absoluta certeza de que no vas a volver a mirarlos, es que hay un problema.
A decir verdad, llevo varios meses reduciendo partidas de compras. No ha sido exactamente adrede... al principio fue por el sencillo motivo de que si no, no podía permitirme toda la mugre de Bleach que quería mercarme. Pero al ir remitiendo ese ansia —no por falta de afición, es que hay un número finito de cosas realmente interesantes— me he dado cuenta, no sin cierta sorpresa, de que en realidad no lo he echado de menos.
También ha contribuido mucho el estar aquí en Dublín. No quiero apegarme a este sitio, así que estoy viviendo en régimen anacoreta. Salvo un par de detalles, ni siquiera hay decoración. Tengo una única estantería en la que hay media balda ocupada. El material de lectura lo voy trayendo de España y me lo vuelvo a llevar cuando lo termino. Tengo libros y manga pendientes para aburrir, hay que ir dándoles salida.
Y de lo que me queda por mover al piso nuevo en Zaragoza, creo que podré tirar tranquilamente la mayoría de lo que tengo en los cajones sin ningún remordimiento. Tengo cierta tendencia al síndrome de Diógenes, pero todo es hasta que me da por hacer criba y mando a cascarla el 90%.
No significa que haya renunciado a todos mis caprichos, claro... pero salvo la excepción ocasional y alguna que otra nadería, se está limitando a doujinshis (porque son un vicio) y figuras (porque son otro vicio). En particular estoy esperando a que salga la preorder de este señor, y no pienso reparar en gastos:
Omnomnom. Ya.
Sólo puedo añadir que en cierto modo, sienta muy bien reducir lazos materiales...
1 つのコメントがある:
El síndrome de Diógenes, que yo también padezco, se cura pronto con las mudanzas, jejeje. A mí me ha pasado que, tras mudarme de un sitio a otro, he "perdido" algunas cosas en el camino. Tal vez seguían conmigo, en alguna caja, en algún rincón. Loas he vuelto a encontrar tiempo después y me he dicho: ¿realmente lo necesitaba?
Yo también intento recortar. No hay mucho de dónde hacerlo, pero intento bajar al mínimo. La próxima mudanza lo agradecerá, porque sobre todo son libros, que los querremos mucho, pero mira que pesan. :)
Un abrazo.
Publicar un comentario en la entrada
ようこそ!
Cualquier comentario será bien recibido ^^